Casa de Ignacio Mora Villamil “El Bazar del Sábado”

Comercio

San Ángel

La casona fue construida en el siglo XVIII, como lo enuncian sus características formales. Esta casa de un solo piso ocupa la cabecera de la manzana que cierra la plaza por el norte, entre la plaza misma, la plazuela que antes se conoció como la de los Columpios por los vecinos y la calle de Amargura.
Se sabe que fue propiedad de Ignacio Mora Villamil, amigo cercano de Santa Anna, quien se alojó en ella la noche del 19 de agosto de 1847, mientras el ejército resistía el embate de los invasores norteamericanos en el rancho de Padierna.
La casa pasó por diferentes manos hasta llegar a Ignacio Romero, quien instaló un tianguis semanal que se transformó en el conocido Bazar de Sábado Angelino, el cual abrió sus puertas el 7 de enero de 1967, inaugurado por el entonces director de turismo Agustín Salvat.
En sus inicios, funcionó como centro creativo de la industria cultural que reunía a artistas y artesanos, por lo que recibió apoyo de las instituciones culturales del Estado mexicano.

Era frecuentado por personalidades extranjeras y sus huéspedes creativos invitados a participar en concursos internacionales como el de cerámica organizado en París por el renombrado pintor Pablo Picasso en 1970, donde los tres primeros lugares fueron para artesanos del Bazaar.
En la expo “Prêt-à-porter feminin” en París en 1973 donde un miembro del Baazar obtuvo el primer lugar.
El reconocimiento alcanzado por el “Bazaar” dió pie a la organización de un “jardín del arte” donde se vendían principalmente pinturas costumbristas del entorno san ángelino y ahora, además, se venden todo tipo de artesanías.
El movimiento de visitantes propició que se instalaran restaurantes, cafeterías y casas de antigüedades en los alrededores que convirtieron a La Plaza de San Jacinto en un centro artístico-comercial.
El edificio que alberga El Baazar se organiza alrededor de un patio central con corredores a los cuatro costados; la casa tiene un zaguán de madera con chapetones de bronce enmarcados en cantera y vanos enmarcados por jambas de cantera y tabique, cuya protección la constituyen rejas de hierro forjado. Hay otras dos fachadas con cornisa de ladrillo y gárgolas de barro decoradas.

es_MX